Acompañados de moscatel, castañas, patatas asadas y dulces típicos, se celebraba el ancestral Shamain celta; conocido en España como Día de Difuntos (ahora anglosajonizado en la fiesta de Halloween).
Para el pueblo celta la celebración marcaba el fin de la cosecha, los días de recogimiento y escasez; creyendo que en estos días el portal entre vivos y difuntos permanecía abierto. Para nosotros, la celebración significaba respeto a los difuntos....y también miedo. Miedo alrededor del fuego.
De entre todas las historias tradicionales y que además acontece en la Noche de Difuntos, destaca la leyenda del Monte de las Ánimas del célebre sevillano Gustavo Adolfo Bécquer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario